1 febrero 2018
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Por Nestor Salgado.

Las siguientes frases, seguramente, las han escuchado, las han dicho, las han visto como meme o un amigo de un amigo se las contó dentro de una relación: – ¿Quién es ese pendejo (a) que te dio like?

– Tus amiguitas (os) ya te comentaron, ve a ver.

– ¿Por qué nunca me etiquetas en memes y a los demás sí?

– ¿Por qué le das “me enrisa” a esa zórpila?

Redes sociales, creadas por genios que ganan millones por conectar gente que se conoce o dice conocerse entre sí. Plataformas donde puede uno encontrar a los ex compañeros de la primaria, los primos que viven en otro país o la amada que se fue de intercambio para nunca más volver porque se casó con otro por allá.

La idea es sencilla: Conectar… ¿realmente eso está pasando?

La plataforma más popular hoy en día es Facebook con chingomil millones de usuarios, misma que ha sufrido varios cambios a lo largo de su existencia. La recuerdo cuando sólo era para echar desmadre con los amigos dándole like a cientos de páginas tipo “Por los que se acaban la caguama antes de que acabe una canción” o “Por los que son 100% fieles”.

Y de ahí, como decían los antiguos, la puerca torció el rabo.

Las relaciones interpersonales, como yo las recuerdo a lo lejos, era en persona, lo más tecnológico que teníamos era llamar por teléfono, donde después de presentarte lo más educado posible con la mamá (que ya sabía que andabas con su hija) te la pasaba para echar chisme antes de que llegara su papá que evidentemente te odiaba porque pinche chamaco sin futuro.

El punto es que la gente de antes prefería el contacto, el toque, la palabra, la risa en persona… hoy en día, todo está por inbox, por WA, por Facetime o por donde ustedes quieran… y como todo, tiene sus pro y sus contra.

Está genial para los enamorados que viven de lado a lado de la ciudad, del país o del mundo, es maravilloso cuando tienes que cerrar tratos con empresas brasileñas, alemanas o coreanas, rifa cuando se te descompone la camioneta en Pueblo Que Ni Puedes Pronunciar y vía Facetime un experto te dice que está haciendo corto un cable de la batería y que solo requiere que lo atornilles (el cable, mal pensados)

Peeeeeeero…

¿Qué tal las relaciones amorosas? Las personas celosas (mujeres y hombres por igual) encontraran siempre de donde sacar material para armar el pleito. Los que amamos con el corazón y somos super fieles conocemos a nuestra media naranja (o medio

melón, lo que les guste más) y no necesitamos nada de eso… pero también es cierto que hay reglas de etiqueta que se llevan a cabo en la sociedad y que permiten que ésta no se descomponga. Por eso, me di a la tarea de hacer un compilado de Reglas de Etiqueta para los Enamoradas en Redes Sociales (RELERESO por sus siglas en español) que con gusto compartiré.

1. TIENEN PAREJA, NO MAMÁ O PAPÁ

Bajo ninguna circunstancia permitan que su pareja les diga que decir o que hacer. Toda relación se debe basar en respeto y tolerancia hacia la forma de pensar del otro. Si empieza a limitar sus interacciones o sus publicaciones, es una señal de peligro. Ojo: Los límites se los ponen ustedes mismos, no olviden que la parte del respeto a su pareja.

2. TIENEN PAREJA, NO CARCELERO.

Los celos son una enfermedad y ustedes no son la cura. ¿Les ha tocado el sujeto que les pide que eliminen a tal o cual?, ¿les han dicho que dejen de hablarle a alguien, lo hacen y después les dicen que otro y otro y otro? Están oficialmente en una cárcel, con una condena que puede ser reducida por ustedes mismos. ¡Pónganse al tiro!

3. TIENEN PAREJA, NO UN PREMIO DE FERIA DE PUEBLO

Me ha tocado ver que hay tipazos y tipazas en Facebook que ponían estados hilarantes, interesantes o simplemente curiosos, de repente adquirieron pareja y PUM, todo se hizo miel.

Todo es “mi amor ésto”, “mi amor aquello”, “foto con mi amor”, “éste estado me recuerda a ti, mi amor”. Independientemente de que los amargados dicen cosas como “son a los que más les ponen el cuerno” o que a otros nos da nausea tanta miel, creo rotundamente que una relación debe ser íntima, que en su círculo se conozca, por supuesto, pero que redes sociales se debe mantener en cierto modo alejado.

¿Por qué? Porque así como comparten sus estados de amor, que de por sí nos importan tanto como el precio de la tortilla en Costa de Marfil, también comparten las peleas, que nos importan aún menos.

Considero nefasto que se ventilen esos pleitos, los equiparo a los pleitos de vecindad donde la comadre se está sonando a la comadre porque la encontró con su marido en plena fechoría sobre la cobija de tigre y con música de los Temerarios de fondo,

Al final, amigos, el amor triunfará sobre todas las cosas, haya redes sociales o no y eso casi no se cuenta, pero cuenta mucho.

Res Ipsa Locutorum

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