Sociedad
En Mazda de bulevar Hermanos Serdán, un perrito se convirtió en parte del equipo tras ser adoptado al no localizar a su dueño: Kodo Kokoro —“Kodo”, alma en movimiento, y “Kokoro”, corazón— tiene un año de edad y desde hace un mes ocupa el puesto más especial de la agencia, el de “gerente de sonrisas”, conquistando a todos a su paso.